Descubrieron miles de especies desconocidas bajo el Pacífico: viven sobre piedras oscuras codiciadas por la minería global


Los nódulos polimetálicos, rocas del tamaño de una manzana situadas bajo el océano Pacífico central, contienen más cobalto y manganeso que todos los depósitos terrestres conocidos juntos.
La disputa se concentra en la Zona Clarion-Clipperton, una llanura abisal entre México y Hawái. Según Space Daily, ocupa unos 6 millones de kilómetros cuadrados, casi el ancho de Estados Unidos continental, con una profundidad promedio cercana a los 5.000 metros.
En sectores a unos 4.000 metros aparecen estas rocas oscuras y ricas en minerales. El problema es que más del 90% de las especies locales todavía no fueron descriptas formalmente.
Los nódulos polimetálicos se forman durante millones de años. Cada pieza empieza alrededor de un fragmento de concha, hueso o sedimento endurecido. Luego, los metales disueltos en el agua y en los poros del sedimento se acumulan capa por capa.
El crecimiento es lento: apenas unos milímetros por millón de años. Muchas de estas rocas tienen entre 2 y 10 millones de años como mínimo.
Cada nódulo puede contener entre 25% y 30% de manganeso, entre 1% y 2% de níquel, entre 1% y 2% de cobre y entre 0,2% y 0,3% de cobalto.
La referencia cita al Servicio Geológico de Estados Unidos, que estima que sólo el campo de nódulos del área supera las reservas terrestres conocidas de cobalto y manganeso.
También pesa la geopolítica: cerca del 70% del cobalto mundial proviene de la República Democrática del Congo, alrededor del 60% del níquel sale de Indonesia y casi el 90% de la refinación de cobalto y níquel está en China.
Un análisis de 2023 del Museo de Historia Natural de Londres identificó 5.578 especies animales en muestras de la zona. Sólo 436 tenían nombre científico formal. Las otras 5.142 eran nuevas para la taxonomía.
Los nódulos no son sólo un recurso mineral. También funcionan como sustrato duro para esponjas de aguas profundas, anémonas, pepinos de mar, gusanos, ofiuras, anfípodos, isópodos y microorganismos. En una llanura de sedimentos blandos, son una de las pocas superficies firmes disponibles.
La novedad científica sigue apareciendo. En 2025, Scientific Reports informó dos nuevas especies de estrellas de mar halladas en un trozo de madera hundido. En 2026, ZooKeys publicó 24 nuevas especies de crustáceos de aguas profundas, incluida una nueva superfamilia llamada Mirabestiidae.
La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos regula las actividades mineras en aguas internacionales. En la Zona Clarion-Clipperton otorgó 31 contratos de exploración a 22 contratistas de 21 países, pero todavía no cerró un código definitivo comercial.
La presión aumentó en 2021, cuando Nauru patrocinó a The Metals Company y activó un mecanismo para acelerar una solicitud de explotación. El plazo venció en 2023 sin acuerdo.
En 2022, una subsidiaria de The Metals Company recolectó más de 3.000 toneladas de nódulos en una prueba en el área NORI-D. El material fue procesado en Hachinohe, Japón.
El conflicto escaló el 24 de abril de 2025, cuando Estados Unidos emitió una orden ejecutiva para habilitar licencias de minería submarina. The Metals Company presentó una solicitud bajo ese marco y la ISA se opuso.
El antecedente que más preocupa es DISCOL, un experimento de 1989 en la cuenca de Perú. Un arado de 8 metros fue arrastrado 78 veces sobre 11 kilómetros cuadrados, a unos 4.150 metros de profundidad. Un estudio de 2019, de Daniel Jones y colegas en Scientific Reports, señaló que 26 años después la megafauna no se había recuperado por completo.
Según Carnegie Endowment for International Peace, al menos 32 países pidieron una moratoria o pausa precautoria. El Consejo de la ISA volvió a reunirse en Kingston, Jamaica, en julio de 2025, pero terminó sin acuerdo final.
Fuente: www.clarin.com



